Ejercicio profesional

12 secretos sobre los traductores autónomos

Siguiendo la línea pedagógica para legos en traducción de mi última entrada, me he parado a pensar qué le gustaría saber a la gente sobre los traductores autónomos y nunca nadie les ha contado. Haciendo un poco de memoria he recopilado las preguntas y dudas más frecuentes que me han planteado a lo largo de los últimos años. Estos son los 12 secretos que toda persona ajena al sector de la traducción debería saber:

1. ¿Dónde trabaja un traductor autónomo?

Por lo general, en su propia casa. Un ordenador y una conexión a internet es todo lo que necesitamos para poder trabajar. Para más información, leed mi artículo «Oficina, dulce oficina».

2. ¿Qué horario de trabajo tiene un traductor autónomo?

Como buenos autónomos, los traductores fijamos libremente nuestro horario de trabajo. Por lo general trabajamos y descansamos cuando queremos. Hay traductores, como yo, que prefieren levantarse temprano y terminar la jornada laboral pronto; otros, en cambio, prefieren no madrugar, aunque ello suponga trabajar hasta más tarde. Hay traductores diurnos que son más productivos de día, y traductores nocturnos que trabajan mejor de noche. Hay traductores que trabajan habitualmente los fines de semana o los festivos y otros que prefieren tener una semana laboral estándar de lunes a viernes. En cualquier caso, lo importante es atender correctamente a los clientes, hacer bien el trabajo y entregarlo en el plazo acordado.

3. ¿Para quién trabaja un traductor autónomo?

Hay varios tipos de clientes:

  • Clientes directos: Son empresas y particulares que necesitan servicios de traducción. El traductor trabaja directamente con el cliente final que necesita la traducción. Este grupo puede incluir desde empresas que quieren abrir mercado o lanzar un producto en otro país y necesitan traducir toda su documentación (manuales de instrucciones, página web, material de marketing y publicitario, etc.) hasta clientes particulares que necesitan traducir, por ejemplo, su expediente académico para convalidar sus estudios en España. Encontraréis más información en este completo artículo de Martine Fernández Castaner.
  • Intermediarios: Normalmente son agencias de traducción, aunque también pueden ser otros traductores autónomos. Ellos son los que mantienen el contacto con el cliente final, consiguen el encargo y luego buscan a un traductor que haga el trabajo. Algunas agencias se encargan de tareas adicionales a la de traducción (revisión, preparación del texto para traducir y maquetación del documento final, etc.); otras actúan simplemente como enlace entre el traductor y el cliente final. Martine Fernández Castaner también dedicó una entrada a este tipo de clientes en su blog.

En mi caso, yo trabajo tanto para clientes directos (empresas y particulares) como para agencias de traducción y otros intermediarios (otros traductores), pero hay traductores cuyos ingresos proceden exclusivamente de clientes directos o exclusivamente de agencias de traducción. En cuanto a la procedencia de los clientes, lo normal es tener clientes tanto nacionales como extranjeros.

4. ¿Cómo se comunica con los clientes un traductor autónomo?

Dado que la inmensa mayoría de los traductores somos autónomos que trabajamos desde casa, sentados delante del ordenador todo el día, el contacto con los clientes se produce básicamente a través del correo electrónico y, en menor medida, el teléfono u otras herramientas de comunicación, como la mensajería instantánea (por ejemplo, Skype). Por eso podemos trabajar con clientes de cualquier parte del mundo, ya que no es necesario que residamos en el mismo lugar que ellos para hacer nuestro trabajo.

5. ¿Cómo es el proceso de trabajo de un traductor autónomo?

En mi caso, que seguramente coincide con el proceder de los demás traductores freelance, es el siguiente:

  • El cliente me envía por correo electrónico el documento que desea traducir, que puede estar en diferentes formatos: Word, Excel, PowerPoint, HTML, PDF, etc. En algunas ocasiones, sobre todo cuando se trata de documentos impresos (algo muy frecuente en las traducciones juradas) y el cliente no se lleva muy bien con las nuevas tecnologías, también puedo recibir el encargo por fax.
  • Si el cliente es nuevo, preparo un presupuesto que el cliente debe aprobar por escrito antes de empezar el trabajo. Si es un cliente habitual, directamente confirmo la aceptación del encargo. En esta fase es muy importante acordar aspectos como la fecha y la forma de entrega, el precio del trabajo y las condiciones de pago.
  • Una vez resueltas las formalidades anteriores, me pongo manos a la obra y traduzco, reviso y corrijo el texto. En caso de dudas, me pongo en contacto con el cliente para que no quede nada sin aclarar.
  • Una vez terminado el trabajo, le envío al cliente el texto traducido en formato digital por correo electrónico, o bien impreso en papel si se trata de una traducción jurada, que debe cumplir unos requisitos especiales.

6. ¿Todos los traductores traducimos libros?

Al contrario de lo que suele pensar la gente, la traducción literaria o editorial (novelas, ensayos, obras divulgativas o científicas, etc.) es una ínfima parte de todo lo que se traduce (y, además, está peor pagada que otros sectores). La mayoría de los traductores vivimos de traducir textos mucho más prosaicos, como contratos, manuales de instrucciones de aparatos varios, páginas web, informes financieros, material publicitario, etc. Los que se dedican a la traducción para editoriales suelen compaginarla con la traducción de textos no literarios. Para más información, leed mi entrada «El traductor, ese señor que traduce».

7. ¿Cómo nos relacionamos con los demás traductores?

Nuestro trabajo es solitario y realmente no hay necesidad de relacionarse con otros traductores para llevarlo a cabo. No obstante, es recomendable no aislarse del gremio. Yo diría que en general vemos a los otros traductores como colegas más que como competidores directos, y, de hecho, en las listas de distribución, las redes sociales y los blogs (que son los principales canales de comunicación entre traductores) nos prestamos ayuda unos a otros. Es importante relacionarse con los compañeros para estar al día de lo que se cuece en la profesión, para defender nuestro colectivo a través de las distintas asociaciones y para ayudarnos cuando tenemos dudas sobre cualquier tema, pero también para promocionarnos y hacer contactos que nos puedan dar trabajo. Pero no solo de internet vive el hombre: también socializamos en persona, en congresos, charlas, cursos, tertulias, cenas y demás actividades profesionales y lúdicas. Para más información, leed mi artículo «El traductor, ese animal (a)social».

8. ¿Hace falta ser licenciado en Traducción e Interpretación para ejercer de traductor?

No, al menos en España.

9. ¿Existe un colegio de traductores?

Tampoco, ni de traductores jurados ni de traductores no jurados, al menos en España.

10. Entonces, ¿cualquiera que sepa idiomas puede traducir?

Sí y no: cualquiera puede ofrecer servicios de traducción (a excepción de las traducciones juradas, que en España deben ser hechas por un traductor-intérprete jurado), pero luego hay que demostrar que eres un profesional competente que hace bien su trabajo. De lo contrario, los clientes huirán de ti rápidamente. La mala fama se extiende como la pólvora, más aún en la era 2.0.

11. ¿Qué requisitos debe reunir un buen traductor?

  • Obviamente, dominar uno o varios idiomas extranjeros.
  • Dominar y redactar a la perfección en el idioma de destino (nuestra lengua materna). Este requisito es fundamental, y para cumplirlo no basta con ser hablante nativo de un idioma; hay que manejarlo a la perfección, y esto incluye conocer a fondo las reglas ortográficas, gramaticales, de tipografía, de puntuación, etc.
  • Tener conocimientos de una materia especializada. Los traductores solemos especializarnos en cierto tipo de textos (técnicos, financieros, médicos, etc.), y para traducirlos correctamente no solo hay que entender la lengua en la que están escritos, sino también su contenido.
  • Dominar las herramientas informáticas fundamentales para nuestro trabajo (Microsoft Office, incluidos Word, Excel y Power Point; programas de traducción asistida por ordenador; recursos y fuentes de información en internet y en papel, etc.).

12. Pero ¿de verdad se puede vivir de la traducción?

Rotundamente SÍ: se puede sobrevivir, se puede vivir y se puede vivir muy bien, según lo buen traductor que uno sea y lo bien que sepa gestionar su negocio. Yo me dedico exclusivamente a la traducción desde que terminé la carrera, y como yo tantos otros traductores. Lo que pasa es que el común de los mortales apenas conoce nuestra profesión y es difícil imaginar que alguien pueda vivir de algo que no se conoce. Por eso, con esta entrada he querido acercar nuestro trabajo a aquellos que lo desconocen para que, a diferencia de lo que reza el nombre de este blog, cada vez estemos menos en la sombra.

58 comentarios en “12 secretos sobre los traductores autónomos”

  1. ¿Qué posibilidades tiene una persona con muy buenos conocimientos de inglés, con titulación en enseñanza no reglada, y con diplomatura en otra carrera
    no relacionada con el idioma?

    Muchas gracias.
    Remytta

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    1. Hola, Remytta.

      Pues eso dependerá de lo buena que seas traduciendo (no es lo mismo saber inglés que traducir del inglés) y de tu habilidad para vender tus servicios y conseguir clientes. Lo de la titulación es lo de menos; de hecho, ser diplomada en otra carrera puede ser un punto a favor de cara a la traducción especializada.

      Un saludo y suerte.
      Isabel

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  2. Muy interesante tu articulo isabel. Hace tiempo que deseo comenzar como traductor trabajando desde mi casa, pero me ha costado mucho trabajo conseguir clientes. Por dónde y cómo me recomendarías comenzar? Muchos saludos.

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  3. Muchas gracias por orientar y animar a los que estamos estudiando esta carrera. Ánimo con tu blog, y gracias por ayudarnos a nosotros, futuros traductores.

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  4. ¡Hola!
    Tengo 16 años y quiero estudiar idiomas, pero desconozco mucho de la carrera. Hace poco pensé en que me gustaría trabajar de traductora y gracias a eso encontré este blog. Seguiré informandome más de este tema, te quería agradecer me gustó e interesó mucho más este trabajo. Pero te quería preguntar: ¿Los de traducción.literaria no ganan bien? Espero su respuesta. Seguiré leyendo.su interesante blog. Saludos desde México.

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    1. Hola, Mel.

      Gracias por leerme y por tu comentario. Me alegro de que te haya gustado el artículo y de que te sea útil para orientarte.

      La traducción literaria, al menos en España, está peor pagada que los demás tipos de traducción, así que no es raro que los traductores literarios combinen esa rama con otras disciplinas de la traducción.

      ¡Un saludo y mucha suerte!
      Isabel

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  5. Hola Isabel.

    Al igual que muchos otros he llegado a tu blog por casualidad, buscando una respuesta a mis inquietudes en Google, como próximo estudiante de Traducción en México. Realmente quiero agradecerte, ya que has logrado no solamente aclarar mis inquietudes, sino también darme ánimos para ejercer esta hermosa carrera llamada Traducción.

    Realmente hoy sentí pánico al escuchar de mi maestra de Salud lo decepcionada que estaba por dejar Medicina, pero vamos, no todos hemos nacido para una carrera tan obsesiva y celosa, además de que he amado la lectura desde que era un niño pequeño.

    Por ello me sentía desolado, triste, hasta en un cierto punto decepcionado de mí, pero mira que he leído varias de tus entradas y me he inspirado realmente a continuar con este «loco» sueño (como algunos me han dicho al contarles mi elección de carrera),

    Bueno, sin más me despido y te dejo mis mejores deseos para ti. Suerte y un beso.

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  6. Hola, leí algo tarde el blog pero quería dejar mi bocadillo 😉
    Muy cierto y muy de acuerdo con lo que se dice…. salvo un detallito, al menos en la Argentina, contamos con Colegios de Traductores y Intérpretes en distintas ciudades o provincias del país. Ellos ayudan a regular la profesión y brindan un respaldo y un marco a la profesión.
    Muy buenas sugerencias en las entredas 🙂
    Me convertiré en una visitante frecuente.
    Saludos a todos los colegas!!!!

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  7. Hola, Isabel.

    He conocido hoy mismo tu blog por casualidad, ¡y no veas lo que me he enganchado! Te aseguro que a partir de ahora me tendrás por aquí a menudo.

    Te escribo en esta entrada porque me ha resultado especialmente interesante: estoy acabando la carrera de Traducción e Interpretación (unos exámenes más y seré licenciado) y, como apasionado de la traducción que soy, estoy deseando sumergirme en la labor profesional en este campo. Sé que está difícil, sobre todo por mi edad… Pero bueno, sé que lo hago bien y además gané un concurso de traducción de mi universidad, así que espero que eso me haga puertas.

    A título personal, te propondría hacer alguna entrada con tu experiencia al «despegar» como traductora (mil perdones si ya lo has hecho, aún no he leído el blog entero). Creo que eso nos podría ayudar mucho a los «novatillos» como yo.

    Un saludo, ¡y gracias por tu magnífico blog!

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    1. Hola, Miguel:

      Muchas gracias por pasarte por aquí y por tu comentario. Ya he escrito algunas entradas con consejos para traductores noveles; seguro que te interesan especialmente los posts titulados «La senda del traductor novel» (hay tres). También en el apartado «Sobre la autora» encontrarás un breve relato de cómo empecé yo.

      Por lo demás, te deseo mucha suerte con los últimos exámenes y espero que muy pronto seas ya todo un señor licenciado. 😉

      Un saludo,
      Isabel

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  8. Hola Isabel! Muchas gracias por este blog taaaan interesante! Justo he acabado la carrera y me encuentro en este punto que no sé qué hacer! Es difícil encontrar trabajo sin tener experiencia!

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