Archivo de la categoría: errores lingüísticos

Violencia… ¿de qué género?

Hoy están poniendo a caldo a la nueva ministra de Sanidad, Ana Mato, por haber empleado el término violencia en el entorno familiar para referirse al asesinato de una mujer a manos de su marido, lo que legalmente se denomina violencia de género. Al margen de que ambos términos puedan tener implicaciones distintas en el ámbito jurídico, no puedo resistirme a comentar que por mucho que el término empleado en la legislación sea violencia de género, tal vocablo no tiene ningún sentido desde el punto de vista lingüístico. Y es que las personas no tenemos género, sino sexo, por lo que no puede calificarse de violencia de género la ejercida por un hombre contra una mujer o viceversa. En todo caso, sería violencia de sexo o violencia sexual. A este respecto me gustaría recordar lo que recomienda la Fundéu:

violencia de género

Utilícese esta denominación solamente al mencionar la «Ley contra la violencia de género».

En el resto de los casos dígase violencia doméstica o violencia machista.

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Perlitas periodísticas: acto de contrición

Todos conocemos ya las aberraciones lingüísticas, de mayor o menor envergadura, que podemos encontrar en las ediciones digitales de los diarios de más tirada de este país. De la misma forma que los criticamos cuando los artículos contienen errores inaceptables para el nivel lingüístico y educativo que se les supone a los periodistas, también debemos felicitarlos cuando entonan el mea culpa y hacen acto de contrición. Por eso os dejo aquí este artículo de El País:

«Errores y horrores de agosto», por Milagros Pérez Oliva

Por cierto, gracias al tal Alfonso Ormaetxea por llamar la atención sobre un error harto frecuente que a mí me saca de quicio: confundir el billion estadounidense (que son mil millones en español) con nuestro billón (que equivale a un millón de millones). Y, para terminar, un consejo: Microsoft Word tiene una sofisticadísima función de corrección ortográfica, puñetera e ignorante en algunos casos, nunca infalible, pero eficaz y salvavidas la mayoría de las veces. Así que no tengáis miedo, que no os dé pereza: ¡pulsad ese botón tan raro y misterioso que lleva las letras ABC! Os sorprenderán los resultados.

Perlitas periodísticas

Lo siento, no puedo evitar decirlo. Sí, todos nos equivocamos; sí, nadie es perfecto; sí, todos metemos la pata de vez en cuando, pero ver un error como este en la edición digital de uno de los periódicos más importantes de este país me parece sencillamente inaceptable.

Noticia "va a ver"

De ceses y destituciones

Los medios de comunicación son una fuente inagotable de patadas al diccionario y a la gramática de nuestra maltrecha lengua. Es paradójico que precisamente los profesionales que deberían ser un modelo de corrección lingüística utilicen el idioma de forma manifiestamente incorrecta e imprecisa en más de una ocasión. Y es que las erratas y las meteduras de pata colosales en periódicos, televisiones y radios se están convirtiendo en la norma más que en la excepción.

Hoy os traigo una de esas perlas que me sacan de quicio cada vez que las oigo o las leo. Veamos algunos ejemplos:

«El arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, ha cesado al cura párroco de las localidades de Noez y Totanés […]». (El País)

«El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, cesó a su jefe de gabinete, Esfandiar Rahim Mashai […]». (El Mundo)

«Rubalcaba no cesará al comisario de Policía Judicial que fue a la cacería». (ABC)

He aquí la revelación de hoy: cesar es un verbo intransitivo y, por tanto, no puede llevar un complemento directo. Es decir, no se puede cesar a nadie, sino que se le destituye. Fulanito Pérez puede cesar en su cargo de ministro o como ministro (o sea, puede abandonar o dejar de desempeñar ese cargo), pero Menganito Martínez no puede cesar a Fulanito Pérez como ministro. En resumen: cesar significa ‘terminar, acabar o dejar de hacer algo’, pero no ‘separar a alguien del cargo que ejerce’; el verbo preciso para esa acción es destituir. Así que, por favor, queridos hermanos periodistas y traductores, menos ceses y más destituciones.

Fuente: Diccionario de la lengua española y Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española; Fundación del Español Urgente.

Aun así, si no lo veo, no lo creo

Hoy os traigo una nueva ración de errores lingüísticos frecuentes (en este caso, ortográficos): la acentuación incorrecta de aun (sobre todo en la locución aun así) y la confusión entre la conjunción adversativa sino y la locución conjuntiva si no. Son errores extraordinariamente comunes, incluso entre los profesionales de la lengua; por ello creo que merecen un post, por muy elementales que puedan parecer las normas que recuerdo a continuación.

Aun así/aún así

Pablo Muñoz ya habló de esto en su blog Algo más que traducir, artículo que recomiendo leer. No obstante, voy a repetir una vez más lo que dice la norma:

Aún se acentúa cuando puede sustituirse por todavía:

Aún [todavía] quedan dos horas para que salga el tren.
Mi hermano es aún
[todavía] más alto que yo.

En todos los demás casos, aun no se acentúa, es decir, cuando equivale a hasta, incluso, (ni) siquiera…:

Acudieron todos a la reunión, aun [incluso] los que no habían confirmado su asistencia.
Te daré 100 euros, y aun
[hasta] 200, si los necesitas.
No consiguió aprobar ni aun
[siquiera] estudiando toda la noche.

Este apartado incluye las locuciones conjuntivas con valor concesivo aun así y aun cuando:

Sabía que la fiesta iba a ser aburrida, pero aun así [no obstante, sin embargo, a pesar de ello] decidió ir.
Fue a la fiesta aun cuando
[aunque] sabía que iba a ser aburrida.

Ojo, no siempre que aun va seguido de así debe ir sin tilde. Observad, por ejemplo, esta frase:

«¿Aún [estás] así?», me preguntó mi madre al ver que no me había vestido.

En este caso, aún así no es una locución conjuntiva con sentido concesivo, sino la combinación del adverbio temporal aún (equivalente a todavía) seguido del adverbio modal así. Por tanto, aún debe acentuarse.

Sino/si no

Sino es una conjunción adversativa que denota contraposición, excepción o adición. También puede utilizarse con el sentido de solamente:

No tengo un coche, sino dos. (Contraposición)
Nadie sino tú ha sido capaz de plantarle cara. (Excepción)
No solo me gusta el cine, sino también la literatura. (Adición)
No necesito sino unas vacaciones. (= Solo necesito unas vacaciones./No necesito más que unas vacaciones.)

En cambio, si no es una secuencia que combina la conjunción si y el adverbio de negación no:

Si vienes pronto, te esperaremos; si no [vienes pronto], empezaremos sin ti.
¿Quién lo hará
si no lo haces tú?

Sé que estas normas son básicas y casi todo el mundo las conoce, pero los errores al respecto son tan frecuentes que nunca está de más refrescar la memoria.

Fuente: Diccionario de la lengua española y Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española.

«Yo soy de los que piensa…» o de los problemas de concordancia

Voy a dedicar la primera entrada «con contenido» de mi blog a un problema gramatical que veo y oigo prácticamente a diario en traductores, periodistas (prensa escrita, radio y televisión) y, por supuesto, gente «de a pie»: la dificultad de concordar correctamente el verbo de ciertas oraciones de relativo con su sujeto gramatical. Así que desempolvo mis apuntes de Lengua Española II, abro el Diccionario panhispánico de dudas para encontrar refuerzos en esta dura batalla y me pongo manos a la obra.

Caso 1: Tú eres el que te equivocas / Yo soy la que lo he hecho

Estas dos frases son oraciones copulativas en las que se enfatiza uno de los argumentos del verbo. Esta enfatización se produce a través de una oración de relativo, que en este caso es el que te equivocas y la que lo he hecho. Pues bien, aquí viene el quid de la cuestión: dado que el sujeto de la oración de relativo es el que y la que respectivamente, el verbo debe ir en tercera persona del singular para que la concordancia gramatical sea estricta:

Tú eres el que/quien se equivoca.
Yo soy la que/quien lo ha hecho.

Esta opción es mayoritaria (y, en mi opinión, preferible) en el habla culta, por lo que es la que deberíamos utilizar los profesionales de la lengua. Aunque la opción de concordar el verbo de la oración de relativo con el sujeto de la oración principal no es estrictamente incorrecta, sí debería quedar relegada al habla coloquial.

Excepción: Cuando en estas estructuras aparecen los pronombres personales nosotros o vosotros, la concordancia con el verbo es en primera o segunda persona del plural:

Fuimos nosotros los que/quienes lo hicimos.
Fuisteis vosotros los que/quienes lo hicisteis.

Caso 2: Yo soy de las que piensa que traducir es muy difícil / Tú eres de los que crees que los niños vienen de París

Lo mismo que he comentado anteriormente se aplica a las construcciones partitivas como estas: el sujeto de la oración de relativo es las que y los que respectivamente, por lo que el verbo debe ir en tercera persona del plural:

Yo soy de las que piensan que traducir es difícil.
Tú eres de los que creen que los niños vienen de París.

Se admite, aunque es poco recomendable, poner el verbo en tercera persona del singular (Yo soy de las que piensa…), pero en ningún caso es aceptable la concordancia en primera o segunda persona del singular (Tú eres de los que crees…).

Caso 3: Brad Pitt es uno de los actores que más cobra / Yo soy una de las que vino

Se trata del mismo caso que el descrito anteriormente. Si os fijáis, en el caso 2 simplemente se ha elidido el indefinido uno. Por tanto, las reglas son las mismas:

Yo soy una de las que vino. > Es incorrecto poner el verbo en primera persona del singular. Oración correcta: Yo soy una de las que vinieron.

Brad Pitt es uno de los actores que más cobra. > El verbo debe ir preferentemente en tercera persona del plural, en concordancia con su sujeto gramatical: Brad Pitt es uno de los actores que más cobran. ¿A que no diríamos Brad Pitt es uno de los actores más guapo, sino Brad Pitt es uno de los actores más guapos? Pues con las oraciones de relativo sucede lo mismo.

Si habéis conseguido llegar al final de esta entrada (sé que es difícil de digerir), enhorabuena y gracias por haber leído mi primer post «serio». 🙂

Fuente: Diccionario panhispánico de dudas, entrada «Concordancia».