Informática

Software para traductores (2): reseña sobre herramientas TAO

Retomo el tema de los programas informáticos para traductores a fin de completarlo con una reseña de carácter general acerca de un software que para algunos traductores es imprescindible y para otros, superfluo: las herramientas de traducción asistida por ordenador (TAO o CAT [computer aided translation]).

¿Qué son los programas TAO?

Lo explicaré breve y llanamente para aquellos que no estén familiarizados con el tema, como los estudiantes de los primeros cursos de TeI: los programas de traducción asistida por ordenador permiten crear y gestionar unas bases de datos llamadas memorias de traducción en las que se van almacenando las traducciones que hacemos, de manera que si en el futuro, por ejemplo, nos vuelve a salir en un texto una frase idéntica a otra que ya tradujimos, la traducción correspondiente se recupera automáticamente de la memoria y, por tanto, no tenemos que traducir de nuevo la oración desde cero. Pero no hace falta que la frase sea idéntica: si estamos traduciendo un segmento que coincide en parte con algún segmento de la memoria, la traducción correspondiente también aparece de forma automática, aunque en este caso, al no darse una coincidencia total, deberemos adaptar aquellas partes de la frase que sean nuevas y no coincidentes con la traducción guardada en la memoria. Y aun en el caso de que una frase sea totalmente nueva y no haya en la memoria ninguna parecida, podemos utilizar la memoria como base de datos terminológica para consultar ciertos términos y, de esta manera, traducirlos siempre de la misma forma para mantener la coherencia dentro de un mismo texto y con otras traducciones anteriores. Por cierto, es importante no confundir la traducción asistida por ordenador con la traducción automática; la primera sigue siendo obra de una persona aunque se utilice un software de memorias de traducción, mientras que la segunda es obra de una máquina.

¿Qué ventajas tienen los programas TAO?

Hay traductores que defienden a capa y espada la teoría de que es perfectamente factible vivir de la traducción sin utilizar programas TAO. En efecto, es posible, pero eso depende en gran medida del tipo de textos que uno traduzca. A los que se dedican, por ejemplo, a la traducción literaria, un programa de traducción asistida no les sirve de nada; en cambio, para los que traducimos principalmente textos técnicos, médicos, jurídicos o económicos (en definitiva, textos repetitivos, con unas estructuras gramaticales y un estilo de redacción muy similares o con terminología y fraseología especializadas y recurrentes), este tipo de software es una ayuda inestimable para no tener que traducir dos veces una misma frase que siempre se repite en cierto tipo de documentos, así como para mantener la coherencia terminológica. Si un traductor se dedica a la traducción especializada de alguna disciplina, me parece casi imprescindible usar programas TAO, tanto para ahorrar tiempo como para mantener y mejorar la calidad lingüística, terminológica y estilística de los trabajos. Pensemos, por ejemplo, en la traducción de unas cuentas anuales o del informe anual de un fondo de un inversión, documentos que siempre tienen la misma macroestructura, los mismos apartados, el mismo tipo de datos, la misma jerga. ¿No sería una auténtica lata tener que traducir lo mismo desde cero una y otra vez cada vez que llegase un documento de ese tipo a nuestras manos? O imaginemos la actualización de un manual de instrucciones que tradujimos el año pasado. ¿No sería un auténtico engorro tener que recuperar esa traducción antigua para reciclar mediante copipega las frases que fueran idénticas? Y en ambos casos, ¿no sería una pesadilla tener que releer las traducciones anteriores para acordarnos de cómo tradujimos tal o cual término? Si se os han puesto los pelos como escarpias ante la posibilidad de que os suceda eso, sois candidatos idóneos al uso de herramientas TAO.

¿Qué programas TAO existen y cuánto cuestan?

La variedad de programas de traducción asistida por ordenador es bastante amplia. Algunos de los más conocidos son Trados, Wordfast, Transit, SDLX, Déjà Vu y memoQ (todos ellos de pago), así como OmegaT y Across (gratuitos). Incluso hay sistemas específicos de localización de software, como Passolo, Alchemy Catalyst y CatsCradle.

Algunos programas, como Wordfast y las versiones de Trados anteriores a SDL Trados Studio 2009, funcionan en combinación con Microsoft Word, aunque Trados también cuenta con un programa de edición llamado TagEditor que permite traducir textos de otros formatos, como Excel o HTML. Otros programas, como las demás herramientas mencionadas y la versión más reciente de Trados (SDL Trados Studio 2009), tienen una interfaz propia que integra la memoria de traducción, el texto que se está traduciendo y la base de datos terminológica, en vez de tener que utilizar programas independientes, como es el caso del paquete Trados. El gran pero de estas herramientas es que son bastante caras y, por tanto, muy poco asequibles para aquellos que empiezan, que suelen contar con pocos recursos económicos para invertir en su actividad profesional. Para que os hagáis una idea, Wordfast Classic, que es uno de los programas comerciales más asequibles, cuesta 350 euros, mientras que SDL Trados Studio 2009 ronda los 800-900 euros.

¿Qué programa TAO elegir?

A este respecto existe cierta dicotomía entre las preferencias personales de los traductores y las preferencias de los clientes y del mercado, o dicho de otra forma, entre lo que los traductores prefieren utilizar y lo que el mercado y la demanda imponen. La herramienta TAO más extendida y demandada por los clientes es, sin duda, Trados, pero no siempre es la preferida por los traductores. Aunque, como he comentado más arriba, la versión más reciente es SDL Trados Studio 2009, todavía sigue estando muy extendido el uso de versiones anteriores. De hecho, yo utilizo SDL Trados 2007 y, hasta la fecha, ningún cliente me ha pedido que utilice la versión 2009. Si, aun siendo la herramienta más popular, no os gusta Trados, siempre podéis usar Wordfast, que es plenamente compatible con aquella, o emplear el estándar TMX (Translation Memory eXchange) para intercambiar memorias de traducción entre diferentes sistemas TAO. Todo depende de vuestras circunstancias personales y de si preferís sucumbir a las exigencias del mercado con tal de no complicaros la vida o, por el contrario, elegir el programa que más os guste aunque eso implique hacer ciertas virguerías para poder satisfacer las demandas de los clientes. Pero antes de decidiros a adquirir uno u otro programa, os recomiendo que leáis este útil y detallado artículo del blog Tecnologías y traducción: «¿Qué me “pongo”? 10 consejos para adquirir una herramienta TAO».

Conclusión

En resumen: los programas de traducción asistida por ordenador me parecen casi imprescindibles para los traductores de textos especializados de tipo técnico, económico, jurídico, médico, etc., y aunque es una inversión considerable, puedo aseguraros que se amortiza rápidamente y que redunda en una mejor calidad de nuestro trabajo y en un aumento de la productividad.

32 comentarios en “Software para traductores (2): reseña sobre herramientas TAO”

  1. Bueno! Yo como traductor-interprete de alemán graduado y no dedicado a esto desde hace años, Me quedo maravillado con todo esto y me apunto a este fabuloso block. Isabel, un saludo grande. Quiero iniciarme en el uso de estas herramientas pero no sé a dónde dirigirme. Nada me daría más satisfacción que volver a introducirme en este mercado y para eso tengo que ponerme al día…Yo soy de la vieja escuela…:)Saludos a todos

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  2. Hola Isabel,

    Me encantó tu post! Es un muy buen resúmen de las herramientas disponibles. Los comentarios de los demás también completaron el tema. Lo voy a recomendar cuando me consulten sobre el tema.
    En nuestra agencia usamos Trados y Wordfast. Wordfast me resulta más sencillo de usar pero la mayoría de los traductores aquí en Argentina usan Trados así que debemos manejar ese programa como primera opción aunque las versiones nuevas de Trados son un dolor de cabeza con Word 2007 y muchas veces tenemos problemas para abrir memorias de traducción e incluso para abrir el Workbench.

    Saludos!

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  3. Hola Isabel:

    Comparado con la mayoría de los que han posteado acá, yo jamás he usado una de éstas herramientas de traducción y la verdad, aunque tu lenguaje es sencillo y muy didáctico, las explicaciones de los demos de algunos de los programas que vi no lo son.

    En fin, yo soy un traductor freelance, me gradué como Lic. en Lengua Castellana e Inglés y por esas cosas de la vida terminé hace casi dos años trabajando como traductor para una empresa exportadora de… un mineral extraído de la tierra. La cosa es que yo acá tengo que traducir de todo, desde correos internos de gente que no sabe nada de inglés, hasta manuales de software, manuales de máquinas, reportes de auditoría, de impuestos… y solo me tienen a mi para todo eso. Hasta ahora, me las he arreglado con internet y mi memoria. Pero siento que necesito con urgencia uno de estos programas.

    El 100% de las traducciones que hago vienen en formato Word, PowerPoint, PDF o escaneados. Y como te dije, son en su mayoría reportes o documentos de circulación interna de la empresa.

    Con eso en mente, me gustaría que me recomendaras cuál de todos las opciones usar. Obviamente estoy pensando en decirle a la empresa que lo compren.

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    1. Hola, Jorge:

      Yo siempre he utilizado Trados, y aunque tiene muchos detractores, a mí me parece un buen programa (aunque podría mejorar en muchos aspectos, claro). No obstante, la versión que utilizo (la 2007) es completamente diferente de las nuevas versiones posteriores al 2009, más similares a otros programas con interfaz de trabajo propia como Transit o Déjà Vu. Otra opción parecida a Trados, pero más económica, es Wordfast. Dicen que va estupendamente, aunque yo nunca lo he probado. Y otro programa que cada vez utilizo más y, además, es gratuito, es Across. Al igual que Transit o Déjà Vu, tiene una interfaz de trabajo propia en la que se integran el texto que estás traduciendo, la memoria de traducción, la base de datos terminológica, etc. Me parece un poco más complicado de manejar que Trados, pero funciona muy bien. Como ves, opciones no te faltan. 🙂

      Un saludo,
      Isabel

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    2. Anaphraseus (complemento de OpenOffice) o Wordfast Classic (complemento de Word) es de lo más sencillo que hay, pero no te los recomiendo porque traducir en un editor de textos no es divertido y porque no podrías trabajar con otros tipos de archivos. Para para sacar el texto de escaneados o de PDF, es recomendable algo como ABBYY PDF Transformer.

      Fuera de estos dos, si nunca has tocado una herramienta TAO, es probable que te líes y te frustres rápidamente, con lo que te recomiendo que hagas algún cursillo de una asociación de traductores o alguna empresa de formación como AulaSIC o TTLab. MemoQ es de lo que mejor relación calidad precio-tiene y tengo entendido que oculta las opciones más avanzadas para no liar al principio.

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