Ejercicio profesional

Los errores más comunes de un traductor

No son pocas las piedras en las que los traductores tropezamos tarde o temprano. Estas son las 15 más frecuentes:

  1. Creer que facturación es lo mismo que ganancia o beneficio.
  2. Calcular lo que uno puede ganar considerando constante el número de palabras que traduce al día y los días que trabaja al año, sin tener en cuenta que el flujo de trabajo es muy variable.
  3. Fijar una tarifa o determinar si una tarifa es rentable sin tener en cuenta los gastos, las horas trabajadas y la productividad por hora.
  4. Permitir que la mayor parte de la facturación dependa de uno o dos clientes.
  5. Pensar que la jornada del traductor consiste únicamente en traducir.
  6. Pensar que la cartera de clientes es inamovible y, una vez que has conseguido algunos, ya no necesitas buscar más.
  7. Limitarse a buscar clientes en el mercado local.
  8. Sentirse como un empleado asalariado sometido a un jefe (el cliente) en vez de como un profesional autónomo independiente.
  9. Creer que no es necesario estar en contacto con otros colegas.
  10. Escribir mensajes públicos con faltas de ortografía.
  11. No saber decir no.
  12. Aceptar trabajos por encima de tus capacidades o cualificación.
  13. No avisar a un cliente de posibles problemas en el proyecto o retrasos en la entrega.
  14. No cumplir un plazo de entrega.
  15. No preguntar dudas.

Y vosotros ¿en qué trampas habéis caído alguna vez?

15 comentarios en “Los errores más comunes de un traductor”

  1. Muy buena entrada. Yo añadiría la tentación de bajar precios cuando el trabajo escasea. Luego es mucho más difícil volver a cobrar al mismo cliente la tarifa más alta, en especial en tiempos de crisis. Combinándolo con los errores 4 y 6, a mí me ha resultado mucho más útil utilizar el tiempo “libre” en ampliar la base de clientes, manteniendo las tarifas.

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  2. Confieso que tuve que hacer un breve “coaching” para aprender a decir “no”, entre otras cosas, o más bien para decir sí al tiempo libre, y me vino de maravilla perder el miedo ese que todavía coleaba de decir “no”, ¡aun en época de crisis! 🙂 En cuanto a los errores 4 y 6 (clientes “fijjos”), llevo años con mis 2 o 3 clientes más gordos, y estoy encantada de la vida, aunque tengo a mano un listado de clientes apetecibles y un mailing ya redactado y todo, para cuando me dé por sacudirme la estabilidad. La cosa es tener siempre nuevos horizontes a la vista. 😉 Una entrada muy interesante. Gracias, Isabel.

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  3. Hola Isabel, muy interesante la lista para mi es muy importante la número 9 porque los traductores necesariamente vamos a requerir en algún momento de nuestros colegas. Saludos

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  4. ¡Muy buena lista! Error de noveles (y no tanto) = Pensar que al principio conviene cobrar tarifas bajas para “pagar derecho de piso”.

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