Y la reforma se quedó en propuesta

Al final todo se ha quedado en agua de borrajas. Las controvertidas reformas ortográficas anunciadas por la RAE a principios de noviembre (y que yo comenté en esta entrada del blog) se han quedado en meras recomendaciones. Entre otras cosas, será posible seguir llamando i griega a la letra y, y tampoco se censurará la acentuación del adverbio sólo (aunque se mantiene la recomendación de no acentuarlo). Parece que los académicos se han dado cuenta de que no tiene sentido imponer normas que no comulgan con el uso que los hablantes hacen de la lengua. Sin embargo, sí será «obligatorio» (y lo pongo entre comillas porque me huelo que más de uno pasará por alto esta nueva regla) suprimir la tilde de monosílabos ortográficos como truhán, guión, etc., por mucho que se pronuncien con hiato.

Más información en los siguientes artículos:

«La be sigue siendo be» (El País)

«La nueva Ortografía de la lengua no impondrá los cambios más polémicos anunciados» (20 minutos)

«La ‘nueva’ ortografía y su reforma yeyé» (por Xosé Castro)

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3 pensamientos en “Y la reforma se quedó en propuesta

  1. Heinrich Allers 30/11/2010 en 01:28

    A mí me parece que en lo esencial después de la reunión de los académicos en Guadalajara no ha cambiado nada. Sí ha cambiado la denominación: mientras que antes él que ponía el acento en el “solo” adverbial fue perdonado, ahora se le recomienda omitir el acento. Y a quien sigue escribiendo “truhán” con acento no se contesta ni con recomendaciones ni con propuestas, sino con multa.

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  2. Pablo Bouvier 30/11/2010 en 11:40

    No parece tener mucha coherencia el que se dijera que todas las Academias «habían adoptado las normas propuestas de forma unánime», cuando hace un par semanas los señores académicos andaban enfrentados por una tilde de más o de menos.

    Lo que sí parece tener coherencia, es que las subvenciones estatales nacionales y europeas están agotadas, pero que con la publicación y venta del Nuevo Manual de Ortografía y sus posteriores complementos, se seguirán llevando sus buenos dineritos.

    A un servidor, no le parece mal del todo. Al fin y al cabo, se esté de acuerdo o no con sus normas y recomendaciones, todos terminamos por consultar un día u otro tan prolífica obra. El que luego las apliquemos o no en la práctica, imagino que dependerá ya de nuestro buen criterio y sentido común.

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  3. Verónica García 01/12/2010 en 11:57

    Yo creo que han agachado las orejas por todo el revuelo que se creó en torno a esa reforma y ahora sólo son recomendaciones….Me da que los señores de la Academia se deben aburrir y se inventan reformas innecesarias porque si no, no hubiera reculado.

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