Primeros pasos

La senda del traductor novel (1): ¿realmente quieres ser traductor?

En la presentación de este blog prometí que escribiría una serie de artículos que fueran útiles para los traductores noveles y les ayudasen a abrirse camino en el mundo de la traducción profesional. Pues bien, esta es la primera de esas entradas y, lógicamente, voy a empezar por el principio: ¿qué hacer cuando acabamos la carrera de Traducción e Interpretación? (o cuando queremos cambiar de trabajo y dedicarnos a traducir).

Terminar la carrera, sea cual sea, siempre da miedo, pues supone un cambio importante en la vida de cualquier persona: de repente dejamos de ser estudiantes, abandonamos un estilo de vida que ha durado años y años y nos vemos abocados al mercado laboral, enfrentados a la realidad de quien tiene que buscarse las habichuelas para subsistir. Y eso da miedo porque es algo nuevo que, por lo general, nunca hemos hecho antes (o, al menos, no a tiempo completo) y no sabemos por dónde empezar. En ese momento parece que lo único que sabemos hacer en la vida es estudiar.

Pues bien, después de este concienzudo análisis psicológico existencial, viene la gran pregunta, la cuestión que cualquier recién licenciado en Traducción debería plantearse antes de dar cualquier paso. Es un interrogante fundamental, lógico, obvio, y, sin embargo, estoy segura de que la mayoría de los traductores en ciernes no se lo formulan: ¿realmente queremos ser traductores y ganarnos la vida con ello?

Hay muchas personas que estudian Traducción e Interpretación por el simple hecho de que les gustan los idiomas, lo cual está muy bien, pero para ser traductor no te tienen que gustar los idiomas, te tiene que gustar traducir y todo lo que ello conlleva. Si no nos seduce la idea de pasar horas sentados delante del ordenador, batallando con términos que desconocemos y cuyo significado no encontramos por ninguna parte, bregando con el programa informático de turno que se nos ha colgado o que parece tener vida propia y no hace lo que queremos que haga, lidiando con clientes que lo quieren todo «para mañana» (o, mejor aún, para ayer), es mejor que nos dediquemos a otra cosa.

Para decidir si queremos ejercer de traductores conviene definir cómo es realmente la profesión del traductor y desmitificar las creencias que parecen haberse instalado en la sociedad acerca de este oficio. La idea del traductor que trabaja en la ONU o en la Comisión Europea, o bien que traduce libros, que disfruta con cada texto que traduce porque es superinteresante, que viaja mucho, que es cosmopolita, que lleva una vida bohemia y relajada, es total o parcialmente infundada. La realidad es mucho menos idílica: la mayoría de los traductores vivimos de traducir textos más prosaicos, como contratos, manuales de instrucciones de aparatos varios, páginas web de empresas, informes financieros, material publicitario, etc.; estamos todo el día enclaustrados en casa (o en la oficina), sentados delante del ordenador 8, 10 o 12 horas (o las que cada cual considere oportunas según sus circunstancias personales y su resistencia física y mental), tecleando a toda velocidad para terminar esa dichosa traducción (técnica, médica, jurídica, financiera) que tantos quebraderos de cabeza nos ha dado y cuyo plazo de entrega se nos está echando encima. Bueno, claro está que nuestro trabajo no siempre es así, y quizá estoy exagerando un poco, pero este panorama se ajusta más a la realidad que el concepto de traductor como espécimen humanista que traduce libros o que trabaja en una organización internacional de altos vuelos.

Si después de reflexionar sobre todo esto todavía nos quedan fuerzas y ánimos para ser traductores y tenemos claro que ese es nuestro camino en la vida, el siguiente paso debería ser decidir si queremos trabajar en plantilla o como autónomos (freelance). Seguramente lo ideal sería empezar como traductor en plantilla (en una agencia de traducción o en una empresa con un equipo de traductores propio) para contar con un sueldo y un horario fijos y tener compañeros a los que poder consultar todas las dudas que tengamos, que supervisen nuestro trabajo y revisen nuestras traducciones. Sin embargo, la mayoría de los traductores somos autónomos: unos empiezan compaginando este trabajo con otro empleo por cuenta ajena hasta que tienen una cartera de clientes lo bastante sólida como para ser autónomos a jornada completa; otros, como yo, empezamos directamente siendo autónomos las 24 horas del día, aunque para esto es imprescindible contar con un respaldo financiero que nos permita salir adelante durante los primeros meses, cuando la actividad todavía no es (muy) rentable. Y es que ser autónomo tiene muchas ventajas, pero también unos cuantos peros. Si queréis descubrirlos, no os perdáis mi siguiente post.

50 comentarios en “La senda del traductor novel (1): ¿realmente quieres ser traductor?”

  1. Hola Isabel:

    Mismo problema que Andrea ¿Será ella chilena, me pregunto?
    ¿Es Traducción una carrera para alguien con pocas habilidades sociales?

    ¿Dónde está esa entrada que dices?

    Gracias de Antemano

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  2. Hola, Isabel.

    Me encanta esta entrada tuya. Desde hace aproximadamente dos años que la leo, una y otra vez, porque aún tengo en la cabeza lo de estudiar Traducción. Quizá sea demasiado tarde para escribir, pero como vi que la fecha de tu última respuesta era del 2014, he decidido aventurarme a preguntar (y contar todo el lío que tengo, para aclarar el contexto).

    Lamentablemente, por cosas de la vida (problemas personales durante mis últimos años de secundaria), me tocó tomar la decisión de mi carrera en un momento donde mi claridad mental era bajísima. Terminé ingresando a Ingeniería Informática a principios del año pasado y sigo allí. Ha sido extremadamente tortuoso, porque no me gustan las matemáticas en lo absoluto. Eran mi fuerte y como no pensaba bien, por ese criterio elegí (ahora se nota el fracaso que soy). Pensé en renunciar, pero mi cabeza aún no vuelve a un nivel estable y no sé hacia donde dirigirme. Aún así, la Traducción siempre ha estado entre mis opciones. Me encantan los idiomas, la idea de llevar un mensaje de un idioma a otro (ayudar a mi amiga a traducir vídeos, explicarle a mi madre ciertos modismos en las películas que los subtítulos pasan por alto o corrigiéndolos por completo e ir traduciendo canciones en inglés que ponen por la radio) y leer, aunque me distraigo fácilmente, así que no lo hago a menudo (Bastante tarde me vine a dar cuenta de que disfrutaba mucho más las clases de Lengua y Literatura que las de Matemáticas o Física).

    Dejé de lado la opción por inseguridades mías (uno de los problemas que tengo; ansiedad), como la idea de que mi español no es lo suficientemente bueno. Sé que mi vocabulario no es tan amplio y que mi biblioteca mental de libros leídos deja mucho que desear. Que mi falta de atención hace que divague y pierda tiempo, y me obliga a leer y releer algo para captar la idea. Que mis habilidades sociales casi nulas me impiden una comunicación fluida, por vía oral y escrita. Que no me iba tan bien en Lengua, aunque sí en Inglés (era mi segunda asignatura mejor calificada). Reconozco que mi capacidad mental no es alta, y me aterra no llegar a comprender lo que quiera decir un autor en profundidad, sobretodo si se trata de de documentos científicos o jurídicos.

    Todo esto me asustó tanto que decidí abandonarlo por completo.
    Yo planeaba quedarme en ingeniería y dejarlo pasar, solo para seguir moviendo los pies sobre la tierra, pero siento que mi salud mental va de mal en peor.
    Okay, basta de información aburrida. Me gustaría saber si, en tu opinión, es posible entrar a estudiar Traducción con ese Español tan descuidado y sin conocer otro idioma además del Inglés (La carrera en mi universidad es Traducción Inglés/Japonés-o-Portugués al Español. Ahora comencé un curso básico de Japonés como taller.) ¿Será demasiado tarde empezar a aprender Japonés a los 18 y entrar a la carrera el próximo año sin saber casi nada? ¿Se podrá mejorar el español a lo largo de los años de estudio? ¿Crees que juegue demasiado en contra esto de ser tan ansiosa y aislada? Por mí viviría encerrada en mi cuarto, pero no es posible todavía. ¿Es necesario ser muy comunicativo cara a cara? Necesito salir de la situación en la que me encuentro, pero mi mente me impide pensar bien. Te agradecería mucho una respuesta. Si Traducción no es para alguien como yo, te ruego que me digas.

    Me disculpo por la longitud del comentario, quería que quedara lo más claro posible.

    Saludos cordiales,

    Andrea.

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  3. Hola, Isabel!
    Una pregunta: qué se debe hacer para ser traductor de libros?
    Y qué idiomas, aparte del inglés, son más importantes, digamos así?
    Hablo español, portugués, inglés, un poco de mandarín, de italiano y de rumano.
    Crees que debería fijarme especialmente en el inglés?

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    1. Hola, Rafael.

      Gracias por tu comentario. No estoy familiarizada con la traducción literaria y editorial, por lo que no puedo responder a tu primera pregunta. Imagino que deberías empezar por ponerte en contacto con editoriales o agencias de traducción que trabajen con ellas.

      Respecto a los idiomas, una cosa es “hablarlos” y otra muy diferente, estar capacitado para traducirlos. Yo te recomiendo que te centres en perfeccionar uno o dos de ellos (quizá el inglés, por su peso a nivel internacional, y el rumano, por tener alguna lengua más exótica) y en estudiar a fondo la lengua a la que vas a traducir, es decir, tu lengua materna.

      Un saludo.
      Isabel

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  4. Hola Isabel!!
    Estoy muy interesado en cambiar de campo laboral. Vengo del ramo de la química, pero mi pasión siempre han sido los idiomas y la traducción me llama mucho la atención. Tengo un nivel avanzado 2 en Francés (antiguo 6º de la EOI) y nivel avanzado 1 en Inglés(antiguo 5º de la EOI).

    ¿Serían conocimientos suficientes como para intentarlo?.

    Me falta un empujón, una palmada en la espalda de alguien experto.

    Muchas gracias.

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    1. Hola, Enrique.

      Gracias por tu comentario. Un error habitual de los interesados en dedicarse a la traducción es centrarse únicamente en el nivel que tienen del idioma extranjero del que quieren traducir, pero ¿te has parado a pensar qué nivel tienes del idioma al que quieres traducir, es decir, de español? ¿Estás seguro de conocer realmente a fondo tu lengua como para producir textos sin una sola errata? ¿Y tu nivel de informática? ¿Y tu capacidad de documentación? Y si quieres ser autónomo, ¿estás preparado para salir adelante tú solo y tratar con los clientes? Te recomiendo que leas este otro artículo mío, en especial el punto 11: https://eltraductorenlasombra.com/2012/04/11/12-secretos-sobre-los-traductores-autonomos/

      Un saludo y mucha suerte.
      Isabel

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  5. Hola Isabel, me gustaría hacerte algunas preguntas sobre trabajar como traductor autónomo. ¿Está bien por aquí? o mejor te mando un correo electrónico si no te importa.
    Mientras, voy a revisar tu web para saber si puedo responderme a mí mismo, gracias.

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    1. Hola, Guillermo.

      Puedes enviarme un correo, pero en principio, en el blog encontrarás respuesta a casi todas las dudas que suelen plantearse los que empiezan como autónomos, así que te recomiendo que revises antes todos los artículos publicados.

      ¡Un saludo!

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  6. Hola:

    Soy filólogo y me gusta traducir. Actualmente traduzco voluntariamente por la red en sitios como Global Voices Online o similares, para ir tomandole el gusto. ¿Se toma experiencia de esta forma? ¿Un filólogo puede trabajar como tradictor? Es decir, ¿una agencia contrataría a un filólogo? Se dice que los filólogos tienen más base cultural que los traductores no tienen.

    ¿Qué me recomienda para ir haciendo camino en la traducción? Soy de la especialidad inglesa, y sería traducir del inglés al castellano.

    Gracias, ando muy perdido y no sé dónde preguntar. Sigua posteando estos bellos mensajes.

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    1. Hola, David.

      Muchas gracias por tu comentario. Precisamente hace unos días publiqué una entrada que, además de este, recopila otros cuatro artículos que pueden ser de tu interés para contestar a las preguntas que me planteas. No sé si la habrás leído, pero aquí está: https://eltraductorenlasombra.com/2013/06/03/guia-rapida-de-supervivencia-cuatro-entradas-basicas-para-traductores-noveles/

      Un abrazo y mucha suerte.

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  7. Hola! Muy interesante el post. Lamentableme yo sigo en duda sobre esta carrera… aunque bien la estoy estudiando junto con el Profesorado (de inglés).
    No me gusta la idea de estar 3 horas frente al ordenador para traducir un artículo de revista…. porque imagino cuando tenga que traducir manuales de más de 2000 páginas.
    Mi idea es ejercer de intérprete, aunque dicen que es más difícil (por ej. no tenés la posibilidad de volver sobre tu traducción, la presión es mayor, primero hay que ser traductora, ect ect)
    Estoy MUY confundida y eso me angustia un poco.

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    1. Tranquila, yo todavía no he visto ningún manual que tenga 2000 páginas. :-p

      Ahora en serio: si no te seduce la idea de pasar horas sentada frente al ordenador en soledad, quizá esta no sea la profesión idónea para ti. La interpretación es una disciplina totalmente diferente y requiere destrezas distintas; no tienes por qué ser traductora para ser intérprete, y viceversa. Me temo que la única forma de descubrir si algo te gusta y se te da bien es probándolo, así que ¡ánimo!

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  8. Hola, Isabel.

    Encontrar tu blog por casualidad ha resultado ser de lo más evocador y esperanzador. Así que lo primero será decirte: ¡mil gracias! La llegada de la crisis me ha llevado, como a tantos otros, al desempleo de larga duración. No obstante, esta situación me ha traído algo positivo: la oportunidad de “trabajar” (sin sueldo) como traductora en el extranjero y la experiencia me ha enganchado. Disfruto con ello. Yo estudié Derecho pero creo que tengo aptitudes, habilidades y cualidades para la traducción además de conocimientos de idiomas, claro está. Estoy planteándome tomar la senda de la traducción como autónoma tratando de especializarme en traducción jurídica pero me surgen mil temores y dudas. Primero, porque no estoy licenciada en Traducción y no sé si podría dar un giro profesional hacia ese campo. Segundo, porque sé que me queda mucho por aprender y formarme.

    Gracias, de nuevo. Un saludo.

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    1. Hola, Clara.

      Muchas gracias por tu comentario y por haber descubierto mi blog. ¡Sé bienvenida! Te invito a que leas el resto de artículos publicados hasta la fecha, porque seguro que en ellos encontrarás respuesta a esas dudas que todo el mundo tiene antes de lanzarse a la aventura de la traducción autónoma. Y si no, siempre puedes preguntar. 🙂

      Un saludo y mucha suerte.
      Isabel

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